Un avión privado se estrelló este domingo en el área metropolitana de Palm Beach, Florida, causando la muerte de las nueve personas que iban a bordo, informó el secretario de Transporte de Estados Unidos.
La aeronave había despegado de Austin, Texas, y tenía como destino Bahamas, informó la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) y se estrelló en un vecindario local a las 12:50 local (17:50 GMT).
El incidente ocurrió a unos 14 km de Mar-a-Lago, la residencia del presidente Donald Trump.
Imágenes del lugar del accidente mostraban un agujero del tamaño de un cráter en una calle de un barrio de Greenacres, con fuego y pedazos de concreto y restos del avión Learjet 60 esparcidos por todas partes.
Fuente de la imagen,Reuters
Los reportajes de los medios estadounidenses y el análisis del vuelo indican que el avión caía en picada a cientos de pies por segundo antes de estrellarse.
Un video publicado en redes sociales mostraba lo que parecía ser una grabación de una cámara de un automóvil que captó el momento del accidente.
En las imágenes -cuya autenticidad no puede verificas la BBC- se ve a varios vehículos circulando por una calle cuando de repente la aeronave se precipita al suelo casi en vertical y explota al chocar violentamente con el suelo, creando una gran bola de fuego.

«Cuando ves ese video, es algo impactante», dijo el gobernador de Florida, Ron DeSantis, en una conferencia de prensa tras el accidente. «Es como si cayera un misil y se produjera una explosión enorme, con escombros volando por todas partes».
Aún no está claro quiénes iban a bordo del jet cuando se estrelló. DeSantis dijo que «hasta el momento, no tenemos informes de que hubiera alguien en tierra… que haya fallecido o resultado herido».
«Vamos a estrellarnos… Se nos acaba el tiempo»
En una grabación de las comunicaciones del control de tráfico aéreo realizada momentos antes del accidente, se escucha a una piloto de la aeronave decir que el avión descendía en un momento a «10.000 pies por minuto» (unos 3.000 metros por minuto), reportó CBS News, socio de la BBC en Estados Unidos.
Luego, la piloto declaró una emergencia y se le escucha gritar: «Estamos en una situación de exceso de velocidad y descendemos a 20.000 pies por minuto», lo cual son unos 6.000 metros por minuto.
«Vamos a estrellarnos… Se nos acaba el tiempo», le dijo a la torre de control.

El secretario de Transporte, Sean Duffy, describió el accidente como una «horrible tragedia» y dijo que enviaría un equipo de la FAA al lugar para apoyar la investigación de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte.
«Les pido que se unan a mí en oración por las familias y los seres queridos de quienes perdimos», agregó Duffy.
El Cuerpo de Bomberos y Rescate del Condado de Palm Beach declaró que hubo un «incidente con múltiples víctimas».
La Oficina del Alguacil del condado de Palm Beach informó que el accidente ocurrió en Military Trail, una vía de seis carriles en la que se encuentran negocios y restaurantes.
«Sacudió toda la casa»
El residente Anthony Blackmon fue uno de los testigos. Dijo a la prensa local que se encontraba a unos 150 metros del lugar donde cayó el avión y describió la experiencia como aterradora.
«Había escombros por todas partes. Los escombros cayeron sobre mi casa. Todo estaba en llamas. La carretera estaba en llamas», afirmó a NBC 6 South Florida.
«Siempre lo había visto en las noticias, pero nunca pensé que sucedería tan cerca de alguien como sucedió hoy», agregó.
Otro vecino, Roger Forcelle, relató que sintió el avión pasar por encima de su casa poco antes del accidente.
«Sacudió toda la casa. Pasó justo por encima de nosotros y se estrelló probablemente a menos de medio kilómetro de donde vivo», dijo Forcelle. «Todos salieron de sus casas porque se sentía el temblor».
En una conferencia de prensa, DeSantis y las autoridades locales indicaron que se estaba evacuando a 600 residentes locales de un parque de casas rodantes cercano.
Uno de los evacuados, Jesús Solorzano, dijo a la prensa local durante la madrugada que «estamos esperando que alguien nos dé respuestas sobre qué vamos a hacer, porque ni siquiera nos dejan entrar a la comunidad para recoger nuestra ropa».
Fuente de la imagen,Getty Images
El impacto del accidente causó daños considerables a la infraestructura local, incluidas las tuberías de agua, dijeron las autoridades, y pasarían al menos 30 días antes de que la vialidad volviera a abrirse.
En el momento del incidente se estaban produciendo tormentas eléctricas en la zona y llovía intensamente mientras se llevaba a cabo la conferencia de prensa del gobernador.
Trump se encontraba en su residencia de Mar-a-Lago el domingo por la mañana y partió de un aeropuerto cercano a bordo del avión presidencial Air Force One aproximadamente una hora antes del accidente.
Redacción: BBC News Mundo




