Los argentinos buscaban sombra e intentaban refrescarse en fuentes públicas, cuando la ola de calor que golpea al país ha alcanzado temperaturas de 40 grados Celsius en los últimos días.

«Se derrite todo, todo se derrite», dijo Diego Gatti, un comerciante de 34 años en Buenos Aires, y agregó que al menos cerca de la costa había algo de acceso al agua y una brisa.

«Allá (en el centro de Buenos Aires) está complicado, acá por lo menos tenés el río y tenés un poco de aire. Allá es un infierno», señaló.

Cientos de habitantes de Argentina -hogar de unos 45 millones de personas y un importante productor agrícola- acudieron en masa a los ríos y se rociaron bajo coloridos duchas para lidiar con el calor, ya que se emitió una alerta roja oficial por altas temperaturas en todo el país.

«No te alcanza ni el aire acondicionado», dijo Sergio Pavón, de 47 años.

«Te baja el calor de la loza en la casa y no se puede estar, así que lo mejor que hay es escaparse y buscar un lugar como este para pasarla bien y disfrutarlo en familia», afirmó.

Redacción: Voz de América.