El aumento en el precio del gas en Kazajistán desató protestas que comenzaron el 2 de enero y desencadenaron violentos choques entre manifestantes y fuerzas del orden este jueves, dejando decenas de muertos, tanto de manifestantes como policías, cientos de heridos y miles de detenidos.

El doblar el precio del combustible fue solo la chispa que encendió la mecha de un descontento social acumulado, según analistas.

La manifestación que desencadenó la última crisis tuvo lugar en la polvorienta ciudad petrolera occidental de Zhanaozen. Los resentimientos se han propagado durante mucho tiempo en el área por la sensación de que las riquezas energéticas de la región no se han distribuido de manera justa entre la población local. En 2011, la policía mató a tiros al menos a 15 personas en la ciudad que protestaban en apoyo de los trabajadores petroleros despedidos después de una huelga, reportó Associated Press.

El gobierno de Kazajistán ha pedido el apoyo de la Organización de Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), que encabeza Rusia en conjunto con seis de las antiguas 15 republicas soviéticas, de las que Kazajistán también es parte.

Rusia envió paracaidistas a Kazajistán el jueves para ayudar a sofocar la revuelta.

¿Qué es el OTSC?

El OTSC es un acuerdo de carácter político y militar firmado por seis países y promovido por Rusia. La lista la completan Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán.

El memorando de creación surgió en 2000, pero los antecedentes datan del inmediato colapso de la Unión Soviética en 1991, cuando los países crearon una especia de alianza de apoyo.

La carta de conformación de la OTSC reafirma el compromiso de los Estados participantes de “abstenerse del uso y amenaza de la fuerza”.

También prohíbe a los países firmantes unirse a otras alianzas militares o grupos de estado.

En la actualidad mantienen vínculos de adiestramiento militar conjuntos y asistencia en temas de seguridad.

¿Cuál es la situación de Kazajistán?

Kazajistán está ubicado en Asia Central, vecino inmediato de Rusia. Es el noveno país del mundo con la mayor extensión territorial —2,72 millones de kilómetros cuadrados, equivalente al tamaño de Europa Occidental— y desde 1997 su capital es Almaty, donde iniciaron las protestas.

De las cinco repúblicas de Asia Central que obtuvieron su independencia tras la disolución de la Unión Soviética, Kazajstán es la más grande y la más rica. Petróleo, gas y yacimientos de minerales son parte de los recursos naturales de este país, que además impulsa el turismo, la fabricación de textiles y ganadería.

Pero si bien las riquezas naturales de Kazajstán le han ayudado a cultivar una clase media sólida, así como una cohorte sustancial de magnates ultr ricos, las dificultades financieras están muy extendidas. El salario mensual promedio es de poco menos de 600 dólares.

Kazajstán vende la mayor parte de sus exportaciones de petróleo a China y es un aliado estratégico clave de Moscú.

¿Cómo han reaccionado EE. UU. y la UE?

Un día antes de abandonar el gobierno, el expresidente de Kazajistán, Kasim Yomart Tokáyev, solicitó la ayuda de la OTSC, al prometer asumir con toda firmeza la protección de los objetivos estratégicos del país, como aeropuertos, bases militares y cuarteles de policía, asediados por las multitudinarias manifestaciones.

La organización, con los rusos a la cabeza, actuó de inmediato.

«En correspondencia a la decisión del Consejo de seguridad colectiva de la OTSC aprobado el 6 de enero, fue enviado a Kazajistán por un período de tiempo limitado un contingente de paz (…) con el fin de estabilizar y normalizar la situación», informó la OTSC, reportó la agencia de noticias Interfax.

Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea, afirmó este jueves que el nivel del conflicto interno y el envío de tropas extranjeras al país es motivo de alerta.

Es de «gran preocupación por el desarrollo de la situación en Kazajstán. La ayuda militar externa nos recuerda situaciones que deben evitarse», opinó en Twitter, al hacerse público el envío de «fuerzas de paz» a Kazajstán por parte de Rusia.

El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, ratificó el jueves al canciller de Kazajistán, Mukhtar Tileuberdi, “el pleno apoyo de Estados Unidos a las instituciones constitucionales de Kazajistán y a la libertad de los medios de comunicación, y abogó por una solución a la crisis pacífica y respetuosa de los derechos humanos», informó el Departamento de Estado.​

Kazajistán ha sido gobernado, según detractores del gobierno, por una sola élite durante décadas, y por el partido Nur Otan, que tiene copadas todas las instancias del poder en el país.

Una de las propuestas del defenestrado mandatario Yomart Tokáyev, tras sustituir en 2019 a su antecesor del mismo partido, Nursultán Nazarbáyev, quien estuvo en la silla presidencial por casi dos décadas, era fomentar el desarrollo de la democracia y del multi partidarismo en el país asiático.

Esas fueron consideradas las primeras elecciones presidenciales en Kazajistán desde su independencia, reportó AFP.

* Con reporte de AP y Reuters

Redacción: Voz de América.

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