La reelección de Emmanuel Macron como presidente de Francia es un alivio para la dirigencia política de la oposición al gobierno de Nicolás Maduro, en Venezuela, a 7.600 kilómetros de distancia, observa un grupo de analistas consultado por la Voz de América.

Macron, un líder europeo de la derecha, especializado en inversiones bancarias antes de su incursión en la política francesa, seguirá al frente de la presidencia de Francia hasta 2027 luego de ganarle la elección con 18% de ventaja a la candidata de ultraderecha Marine Le Pen, de la Agrupación Nacional.

El presidente reelecto de Francia es uno de los críticos europeos más vehementes de Maduro y de las prácticas del chavismo contra los derechos humanos y políticos en Venezuela. Solo unos meses luego de asumir su cargo, en 2017, calificó de “dictadura” al poder ejecutivo de su par venezolano.

Entonces, el mundo puso sus ojos sobre el país suramericano para advertir sobre torturas, abusos y represiones violentas de protestas de calle de los opositores de Maduro, a quien sus detractores acusaban de violar la Constitución para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente.

Macron, por esas fechas, acusó al mandatario venezolano de querer “mantenerse en pie al precio de un sufrimiento humano sin precedentes y de una radicalización ideológica preocupante”, en referencia al chavismo.

Su respaldo a la oposición se hizo más evidente desde enero de 2019, cuando el diputado venezolano Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, se autojuramentó como mandatario encargado de la República alegando que Maduro usurpaba el poder tras ganar unas elecciones “fraudulentas”, en 2018.

Francia, bajo la guía de Macron, fue uno de los países promotores de los procesos formales de diálogo entre el chavismo y la oposición desde 2017. El Palacio del Elíseo, en París, no ha dejado de promover el respeto de los derechos humanos en Venezuela y de condenar potenciales delitos de lesa humanidad.

“El triunfo de Macron es una buena noticia para la oposición venezolana”, asegura la especialista en relaciones internacionales y exembajadora ante la Confederación Suiza y Naciones Unidas, María Alejandra Aristeguieta.

La defensora de derechos humanos y coordinadora de la ONG Iniciativa por Venezuela explica a la Voz de América que la reelección del líder francés ha brindado un apoyo notorio a los opositores del chavismo no solo en su país, sino a través de su representación diplomática en la nación suramericana.

Experiencia y moderación

Aristeguieta subraya que Macron es el actual presidente de la Unión Europea. Ese bloque de 27 países ha sido clave en el reconocimiento mundial de Guaidó como presidente encargado de Venezuela y en apoyar sus estrategias políticas.

La analista destaca, además, que Macron emerge como un potencial sustituto del liderazgo que dejó vacante en Europa la saliente canciller de Alemania, Angela Merkel. La dirigente ejerció funciones desde 2005 hasta el año pasado.

“Macron tiene la experiencia y el peso político necesarios para asumir el liderazgo europeo”, comenta Aristeguieta en su conversación con la VOA.

Félix Arellano, analista y profesor universitario de relaciones internacionales, recuerda que la Unión Europea ha asumido posturas de mayor flexibilidad, siempre proclives al diálogo, frente a la crisis política en Venezuela.

Considera que España, Alemania y Francia han sido “actores muy dinámicos” en la resolución del conflicto venezolano y París, subraya, ha tenido en su embajador en Caracas, Romain Nadal, a un gran promotor de su agenda.

“Ha jugado un rol en promoción de derechos humanos, de apoyo a la oposición democrática. Influye su personalidad (afable), pero no está haciéndolo a título personal. Es una activa defensa de valores e instituciones democráticos y liberales” promovida desde Francia, apunta Arellano a la VOA.

Estima como “clave” el apoyo de Macron a la oposición venezolana, incluso para el mismo gobierno de Maduro, pues su visión es “de centro, más flexible, dialogante, prudente y cooperativa”, alejada de los radicalismos.

El dirigente opositor venezolano Juan Guaidó publicó el domingo pasado en Twitter su felicitación a Macron por la victoria electoral y dio pistas de cuán relevante es su permanencia en el poder para la oposición a Maduro.

“Esperamos seguir de la mano con su gobierno en la lucha por la democracia en Venezuela. Gracias por el apoyo a la causa venezolana y señalar a la dictadura de Maduro”, escribió, acompañando su mensaje con una foto donde ambos líderes se estrechan las manos, sonrientes.

El presidente francés recibió a Guaidó en su residencia, en París, en enero de 2020, donde hizo llamados a elecciones presidenciales justas y libres.

En mayo de ese año, Francia tomó acciones diplomáticas por el presunto acoso del gobierno contra su embajador en Caracas, denunciando la interrupción adrede de los servicios de agua y electricidad en su residencia. El ejecutivo de Maduro acusó al representante francés de refugiar en su vivienda a Guaidó.

El respaldo de países europeos como Francia a la oposición venezolana ha causado muchas fricciones entre París y Caracas. El excanciller de Maduro, Jorge Arreaza, entregó notas de protestas en 2017 a embajadores de cinco naciones europeas por criticar la prohibición de salida de Venezuela de Lilian Tintori, esposa del dirigente del partido Voluntad Popular, Leopoldo López.

Aristeguieta, por su parte, matiza la prioridad que Francia y Europa darán a la crisis de Venezuela en el mediano plazo, dada la guerra de Rusia contra Ucrania.

“La prioridad de Europa es resolver la crisis causada por Rusia con la invasión a Ucrania y sus consecuencias económicas y sociales”, menciona.

Redacción: Voz de América.

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