El Parlamento nicaragüense, dominado por el oficialismo, canceló este martes seis nuevas organizaciones no gubernamentales, incluida una defensora de los derechos de las mujeres y otra promotora de la literatura.

Las organizaciones canceladas son la Asociación Nicaragüense Pro-Derechos Humanos (ANPDH); la Asociación de Mujeres Trabajadoras y desempleadas María Elena Cuadra, y la asociación de escritores Pen Internacional/Nicaragua, todas críticas de la administración del gobernante Daniel Ortega, quien lleva más de 15 años consecutivos en el poder.

También fueron canceladas las oenegés Fundación para la Promoción y Desarrollo de las Mujeres y la Niñez (FUNDEMUNI); el Centro Nicaragüense de Promoción de la Juventud y la Infancia, y la Fundación Iberoamericana de las Culturas (FIBRAS).

El argumento de la anulación de las organizaciones es que supuestamente incumplieron con sus obligaciones como personas jurídicas sin fines de lucro establecidas por la ley.

De igual forma argumentaron que éstas tenían juntas directivas con plazos vencidos, lo cual impide “identificar a los representantes del organismo”.

La oenegé “María Elena Cuadra”, clausurada este martes y la cual era una de más importantes en Nicaragua, catalogó como “falso de toda falsedad” que no tuviese en regla su documentación.

“Aquí está nuestra carta donde remitimos al Ministerio de Gobernación nuestros documentos de rendición de cuentas correspondientes. Gobernación no los agarró, nos rechazó, no los recibió”, indicó Sandra Ramos, quien dirigía la organización.

Desde hace cuatro años el gobierno de Ortega inició una escalada de persecución contra las organizaciones no gubernamentales. Solo en este año ya el gobierno ha liquidado al menos 25, entre ellas universidades, que han dejado en el limbo a más de 10.000 estudiantes.

“Una dictadura es la negación de derechos humanos y todo lo que tenga que ver con el ejercicio de esto. Todo lo que ponga en riesgo el proyecto dinástico de perpetuación en el poder está siendo castigado”, dijo a la VOA en una entrevista pasada el abogado de derechos humanos Gonzalo Carrión, en referencia al cierre de oenegés.

“Las luchas feministas no necesitan permiso del Estado”

La asociación María Elena Cuadras fue fundada en 1994, y se denomina como un movimiento de mujeres, autónomo, amplio, pluralista, sin fines de lucro, que impulsa y vela por la incorporación y participación de las mujeres en la sociedad nicaragüense.

Su cierre generó condenas de organizaciones feministas en Nicaragua, quienes expresaron su solidaridad y manifestaron que la organización cerrada “ha trabajado incansablemente en defensa de los derechos de las mujeres trabajadoras que enfrentan trabajos precarios”.

“El régimen Ortega-Murillo podrá eliminar -y de hecho lo está haciendo- todas las personerías jurídicas de las organizaciones de sociedad civil que le resulten incómodas en su deriva tiránica, pero no podrá acabar con nuestra convicción y compromiso con los derechos humanos y de las mujeres”, subrayó la organización La Corriente, que es de las pocas que quedan en pie.

Redacción: Voz de América.

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