De los 200 homicidios contra defensores ambientales que se registraron en 2021 en el mundo, 54 ocurrieron en México y 33 en Colombia, lo que los convierte en los lugares más peligrosos para los activistas ambientales en la región, de acuerdo al más reciente informe de la ONG Global Witness.

El texto titulado Una década de resistencia, es un «llamamiento» de Global Witness «para que se brinde protección real a quienes se encuentran en la primera línea» de lo que catalogan como «una catástrofe ecológica y humanitaria».

La investigación insta además a los gobiernos nacionales y supranacionales a que «se comprometan a denunciar e investigar estos asesinatos y, en última instancia, condenar a los culpables ante la justicia».

El texto indica que en la última década han sido asesinados en el mundo 1.731 líderes.

“La mayoría de estos crímenes ocurren en lugares distantes del poder y son cometidos contra aquellos que en muchos sentidos tienen el menor poder”, expone el informe.

La situación en América Latina

Más de las tres cuartas partes de los asesinatos ocurrieron en América Latina, de acuerdo a Global Witness. En Brasil, Perú y Venezuela, el 78 % de los ataques se produjeron en la Amazonía.

“Estos ataques letales continúan ocurriendo en el contexto de una gama más amplia de amenazas contra los defensores que están siendo objetivos de gobiernos, empresas y otros actores no estatales, con violencia, intimidación, campañas de difamación y criminalización. Esto está sucediendo en todas las regiones del mundo y en casi todos los sectores”, agrega el texto.

México es el país con el mayor número de asesinatos registrado, con personas defensoras asesinadas cada mes, con un total de 54 asesinatos en 2021, frente a los 30 asesinatos registrados el año anterior. Más del 40 % de las personas asesinadas eran indígenas y más de un tercio del total fueron desapariciones forzadas, incluidos al menos ocho miembros de la comunidad Yaqui.

Mientras que en Brasil hubo un aumento en los ataques letales de 20 a 26. En Colombia se registró una caída en los asesinatos en 2021, pasando de 65 a 33.

Colombia sigue siendo uno de los pocos países con el mayor número de asesinatos en el mundo desde 2012.

Aunque los indígenas representan solo el 5 % de la población mundial, más del 40 % de los ataques mortales fueron contra este segmento poblacional.

Global Witness indicó que probablemente la realidad supera a los datos, debido a que muchos casos no son denunciados, en particular en zonas rurales y en ciertos países.

Después de México, Colombia y Brasil, Filipinas ocupó el cuarto lugar con 19 homicidios, pero representó una disminución, en comparación con 30 reportados en 2020.

Redacción: Voz de América.

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