La afiliación de los estadounidenses a distintas iglesias continuó cayendo el año pasado, reduciéndose a menos de un 50% de la población por primera vez en ocho décadas registradas por encuestas anuales de la firma Gallup.

En el 2020, 47% de los encuestados dijo pertenecer a alguna iglesia, sinagoga o mezquita, una reducción del 50% en 2018 y del 70% en 1999.

La afiliación de los estadounidenses a alguna creencia religiosa era del 73% cuando Gallup empezó a realizar sus encuestas en 1937. Se mantuvo cerca al 70% durante las siguientes seis décadas, antes de iniciar un constante declive al inicio del Siglo XXI.

La encuesta se publica mientras miles de estadounidenses celebran la Semana Santa, una de las dos más importantes celebraciones del cristianismo.

Gallup hizo una serie de preguntas a los encuestados sobre sus prácticas y creencias religiosas, dos veces al año. Lo hizo de 1998 al 2000, cuando la afiliación religiosa era de un prometio del 69 por ciento. El siguiente período de encuestas fue del 2008 al 2010, cuando el promedio era del 62%. Y finalmente del 2018 al 2020, cuando el promedio cayó al 49%. En cada período se entrevistó a unos 6.000 estadounidenses.

El declive en la membresía en las distintas iglesias está directamente relacionado al creciente número de estadounidenses que dicen no tener ninguna preferencia por ninguna creencia religiosa. En los últimos 20 años, el porcentaje de estadounidenses que dicen no identificarse con ninguna religion pasó del 8% entre 1998 y 2000, al 13% entre el 2008 y 2010 y a un 21% en los últimos tres años.

Un factor relevante en la membresía en organizaciones religiosas es la edad. Un 66% de “tradicionalistas”, o personas nacidas antes de 1946, pertenecen a alguna denominación religiosa, comparado con un 58% de la generación Baby Boomers”, un 50% de la llamada “Generación X” y solo un 36% de jóvenes, o llamados “Millennials”. La más joven aún “Generación Z”, que recientemente alcanzó la mayoría de edad, siguen la misma tendencia de los Millennials.

Pero la edad tampoco lo es todo, pues aún entre las personas mayores se ha registrado una caída en su membresía religiosa durante las últimas dos décadas.

Las dos principales tendencias las representan una mayor cantidad de adultos mayores sin membresía religiosa y una menor afiliación a Iglesias de personas que dicen no tener ninguna creencia religiosa. Esta tendencia se puede observar a lo largo de las distintas generaciones.

Entre religiones

El declive ha sido generalizado. Pero entre los grupos católicos la caída en membresía es más pronunciada. Se redujo en 18%, de 76 a 58%. La caída fue menor entre los cristianos protestantes, que registraron una reducción de 9 nueve puntos porcentuales, de 73 a 64%. Gallup explicó no tener suficiente información para analizar las tendencias en otras creencias religiosas.

Al igual que entre los protestantes, el declive ha sido proporcionalmente menor entre personas políticamente conservadoras, republicanos, adultos casados y egresados de universidades. Estos grupos tienden a tener la mayor participación en Iglesias, así como los residentes de estados sureños y afroestadounidenses no hispanos.

El declive más notable en las últimas dos décadas fue entre residentes de la costa este de Estados Unidos y entre seguidores del Partido Demócrata. Los políticamente independientes tienen tasas de participación religiosa más bajas, incluso que los demócratas.

La membresía religiosa entre los estadounidenses de origen hispano entre 2018 y 2020 era de un 37%, entre lo más bajo de cualquier otro principal subgrupo. Un análisis de los cambios a lo largo del tiempo entre los adultos hispanos se complica por el hecho que Gallup solo empezó a hacer preguntas en español a partir del 2011.

En conclusión

Estados Unidos sigue siendo una nación religiosa, con más de siete de cada 10 personas afiliadas a algún tipo de organización religiosa. Sin embargo, un número menor, ahora menos de la mitad, tienen una membresía formal con una Iglesia específica. Aunque no se descarta que la reducción sea temporal y ocasionada por la pandemia del coronavirus, la reducción de la membresía religiosa pareciera ser inevitable en las próximas décadas debido a los menores niveles de religiosidad entre las nuevas generaciones.

Redacción: Voz de América.

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