Los países miembro de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han aprobado un plan para negociar los términos de un tratado internacional de respuesta a una futura pandemia.

Los asistentes a la sesión de clausura de la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra votaron el lunes sobre una resolución para crear una sesión especial de la Asamblea de la OMS en noviembre con el objetivo de alcanzar un tratado o convención que ayude a las naciones a prepararse mejor y responder a una posible pandemia similar al brote de COVID-19.

El brote en curso ha enfermado a más de 170 millones de personas en todo el mundo y ha provocado más de 3,5 millones de muertes desde que se detectó por primera vez en el centro de China, a fines de 2019.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo a los asistentes que “ha llegado el momento” de adoptar tal tratado, alegando que fortalecerá tanto a la agencia de salud de la ONU como a la seguridad sanitaria mundial en su conjunto. Sostuvo que, entre otros asuntos, debe abordar “la falta de intercambio de datos, información, tecnologías y recursos” que marcó la lenta respuesta a la pandemia de COVID-19.

La cuestión de un tratado de respuesta a una pandemia mundial fue una de las varias reformas que se llevaron a cabo durante el evento de una semana, aunque no se votará hasta que se vuelva a reunir la Asamblea Mundial de la Salud.

Las competiciones deportivas entran en escena

Por otro lado, los organizadores del torneo de fútbol Copa América anunciaron el lunes que trasladarían el próximo evento a Brasil debido a un aumento de nuevas infecciones por COVID-19 en Argentina, que era copatrocinador con Colombia. La noticia fue recibida con escepticismo por algunos en Brasil, que solo está por detrás de Estados Unidos y la India en el número total de casos de coronavirus y es superado solo por Estados Unidos en muertes, con más de 462,000.

Los científicos están preocupados por organizar un torneo en una nación con una variante de COVID-19 más transmisible, y muchos predicen que otra ola de la enfermedad afectará al país en cuestión de semanas. Algunos políticos de la oposición amenazan con presentar una orden judicial ante la Corte Suprema de Brasil para bloquear el torneo.

El presidente Jair Bolsonaro, que ha sido objeto de fuertes críticas por su actitud aparentemente desdeñosa hacia la pandemia, es objeto de una investigación del Congreso sobre la gestión de la crisis por parte de su gobierno.

Mientras tanto, el equipo de softbol olímpico femenino de Australia se convirtió el lunes en el primero en llegar a Japón para comenzar los preparativos para los próximos Juegos Olímpicos de Tokio, que también están bajo una nube debido a una nueva ola de infecciones por COVID-19 en todo el país y una baja tasa de vacunaciones, generando una fuerte oposición pública a seguir adelante con los Juegos.

Los espectadores extranjeros tendrán prohibido asistir a los Juegos Olímpicos, que comienzan el 23 de julio, y medios locales informaron el lunes que el gobierno puede requerir que los espectadores potenciales tengan que mostrar prueba de que recibieron una vacuna COVID-19 o dieron negativo para el virus.

Redacción: Voz de América.

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