Ante las distintas problemáticas sobre el asunto que atraviesa Venezuela, especialistas y activistas resaltan la necesidad de concienciar a la sociedad sobre la cuestión ambiental y climática, con la esperanza de que la clase política tome acciones al respecto lo antes posible.

Durante los próximos 12 días, los ojos del mundo estarán puestos en Glasgow, Escocia, donde líderes y especialistas de todo el mundo se reúnen para discutir y hacer sus propuestas -y promesas- ante la urgencia que supone el cambio climático para todo el planeta.

Se trata de la cumbre climática de Naciones Unidas, conocida como Conferencia de las Partes (COP) en su edición número 26, que inició con un llamado de acción del primer ministro británico Boris Johnson.

Aunque Venezuela no ha confirmado oficialmente su postura -o incluso, participación- en la COP26, Juan Carlos Sánchez, doctor en ciencias ambientales y quien en los años 90 participó en la negociación del Protocolo de Kyoto, explica que la nación suramericana solía darle “prioridad a la defensa de sus recursos naturales (…) por encima incluso del negocio petrolero” y añade que, en este tipo de encuentros, buscaba «un equilibrio”.

Sánchez explica a la Voz de América que tras la llegada del ya fallecido expresidente Hugo Chávez a Miraflores hubo una especie “desentendimiento”, que se “aclaró un poco” después con una coordinación con los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), quienes adoptaron una posición ideológica ante la problemática.

El especialista recuerda que en la COP21, en 2015, Venezuela se comprometió a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% para el año 2030.

En cualquier caso, Sánchez sostiene que la nación suramericana “no es un país emisor”, pues el colapso de la economía y de la actividad petrolera ha hecho que las emisiones se reduzcan.

“Las emisiones [de gases invernaderos] de Venezuela en el último inventario del año 2010, eran alrededor del 0,7% de las emisiones mundiales, y actualmente mis cálculos preliminares establecen que las emisiones de Venezuela no son superiores al 0,3%”, explica Sánchez, quien también fue miembro del panel de expertos de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Venezuela, no obstante, tendría que hacer esfuerzos por controlar sus emisiones, expone el especialista, en el momento en que trate de recuperar su economía y rescatar la industria petrolera.

En este sentido, afirma que el acento de Venezuela debe estar en la adaptación y en buscar ayuda para la adaptación. “Venezuela es sumamente vulnerable a las consecuencias del cambio climático. Solamente hay que ver que las lluvias intensas que hubo este año, pues, ocasionaron una gran cantidad de pérdidas materiales y humanas, no solamente en los Andes”, sostuvo Sánchez.

El gobierno venezolano participó la semana pasada Reunión Ministerial del Grupo de Países en Desarrollo de Pensamiento Similar en Cambio Climático, de cara al COP 26, reseñó la Cancillería.

Su representante, el ministro para el Ecosocialismo, Josué Lorca, cuestionó la “inconsistencia discursiva» sobre cambio climático en países que han sido parte de la aplicación de “medidas coercitivas unilaterales”.

La propia cancillería venezolana también resalta en un explicativo de la COP26 que durante el II Reencuentro con la Madre Tierra, en agosto, los ministros del medioambiente del ALBA acordaron “fomentar el debate entre expertos para generar una propuesta conjunta que sea sometida a la aprobación de los Estados miembros sobre el impacto de las medidas coercitivas unilaterales en la implementación del Acuerdo de París y el ejercicio del Desarrollo Sustentable».

“Venezuela necesita un plan”

Emiliano Terán Mantovani, sociólogo y miembro del Observatorio de Ecología Política de Venezuela, explica que el crudo supuso una “cultura petrolera” que permeó la política y la sociedad venezolana, afectando la valoración de lo ambiental.

«Venezuela necesita un plan nacional estadal, municipal, de abordaje de la emergencia climática»
Emiliano Terán Mantovani, miembro del Observatorio de Ecología Política de Venezuela

En este sentido, afirma: “La situación ambiental en Venezuela, digamos, había precedido este antecedente de un avance de la degradación del ambiente y que se intensifica en el gobierno de Chávez, con Maduro, la crisis, todo el conflicto político, se terminó de agravar a un nivel muy intenso, a un nivel que está comprometiendo hoy la sostenibilidad de la vida de venezolanos y venezolanas”.

El activistas enumera algunas las principales preocupaciones, como el problema del agua visto desde el punto de vista de la situación de las cuencas hidrográficas, el aumento de la deforestación o el procesos de degradación en los parques nacionales.

“Venezuela necesita un plan nacional estadal, municipal, de abordaje de la emergencia climática. Eso no existe hoy (…) Hay algunos anuncios, todo bastante fragmentado. Se sigue, más bien, impulsando un desarrollo económico y una recuperación económica con mecanismos depredadores que intensifican el problema climático”, expone Terán.

Un llamado

El miembro del Observatorio de Ecología Política de Venezuela comenta a la VOA que ante la cercanía de la COP26 y lo apremiante del tema, publicaron recientemente una carta que entregaron en el Ministerio de Ecosocialismo, a diputados de la Asamblea Nacional y que buscan continuar repartiendo en distintas instituciones.

“El cambio climático no es sólo una cuestión de aumento de las emisiones de CO2 o de las temperaturas del planeta: se trata de un profundo cambio de las relaciones ecosistémicas en la Tierra que impacta a todo el conjunto de la vida en ella”, indican en la misiva.

La carta no escatima en las potenciales consecuencias del cambio climático para el país: un aumento de los tiempos de las sequías, un aumento de inundaciones repentinas y deslaves, además de serias afectaciones a poblaciones costeras, entre otras.

“No habrá sistema económico y sociedad que puedan subsistir ante el socavamiento de los medios ecológicos de vida, y sin tomar las medidas respectivas para enfrentar el cambio climático”, indica el texto.

Al respecto, Terán ratifica: “A, hay que ejecutar un plan de emergencia ante el problema el cambio climático; B, hay una lista de acciones que se tienen que tomar de manera urgente (…) Más que una propuesta puntual, que tenemos una lista como organización, tenemos un contexto en el cual el barco se está inundando y los capitanes no están haciendo absolutamente nada”.

Por su parte, Sánchez considera que que se ha “fallado” en dar a conocer la importancia del tema y las implicaciones para Venezuela.

“Yo creo que el mundo político está más interesado en otra cosa, con la crisis humanitaria y económica que tenemos en el país, y este tema se ha dejado de lado. Yo creo que no se ha discutido”, indica.

Dentro del tema político, Sánchez sostiene que uno de los problemas es el centralismo del sistema de gobierno. “El cambio climático solamente puede manejarse es de manera descentralizada porque la manera en que impactan, por ejemplo, al Zulia, es muy distinto, como el impacto que se puede sentir en Guayana o en los llanos venezolanos”.

Terán, entre tanto, insiste: “Esto no es una cuestión de ambientalista, estamos hablando de una cuestión que ya no se puede eludir”.

Redacción: Voz de América.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here