*Juan Carlos, un nicaragüense radicado en Managua, devenga un salario de aproximadamente 9.000 córdobas (unos 257 dólares) mensuales, con lo cual no puede cubrir el costo de la canasta básica para una familia de cinco miembros.

Este padre de familia no tiene casa propia por lo que habita en la vivienda de un familiar cercano que lo acoge junto a su esposa e hijos. Está encargado de pagar en esa vivienda familiar los servicios de agua y energía eléctrica. Con el dinero que le queda después de hacer esos pagos, dice que apenas le alcanza para comprar comida para 10 días.

Ello en el contexto reciente que incluye un alza en los precios de los alimentos en la nación centroamericana. Las razones han estado asociadas, primero, a la crisis crisis política; y ahora agudizado como resultado de la invasión rusa a Ucrania. Esto último ha repercutido en el precio de los combustibles y como consecuencia ha impactado a los precios de la canasta básica.

Así lo muestra información reciente divulgada por el oficialista Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), que publicó una tabla sobre el costo de la canasta básica en Nicaragua. De acuerdo a los datos, el precio ya casi llega a los 17 000 córdobas (unos 485 dólares), un incremento significativo para los hogares en Managua que sobreviven con salarios bajos.

Desde enero la canasta básica en Nicaragua ha presentado una tendencia alcista. En los primeros meses del año subió unos 20 dólares.

La canasta básica es calculada para cinco personas, dos adultas y tres menores y se compone de 53 productos.

Como primera medida ante el incremento de los precios, la familia de *Juan Carlos dejó de comprar la mayoría de los alimentos en cualquier supermercado porque asegura que todos los vegetales y las carnes de res, cerdo y pollo están más caros.

“Antes en algún día de la semana los Pali (centros de compras) y los otros supermercados ponían en rebaja alguna pieza de pollo o cerdo, pero ahora todo eso lo han eliminado. Comprar pollo o carne en un súpermercado ahora es un lujo”, dice el hombre por teléfono a la Voz de América. Por esta razón, explicaha tenido que regresar a hacer sus compras en el populoso mercado oriental, uno de los más grandes no solo de Nicaragua, sino de Centroamérica.

“Hemos tenido que regresar al mercado oriental, donde todavía todo se halla más barato”, asegura *Juan Carlos, padre de dos estudiantes universitarios.

La esposa de Jarquín se dedica comercializar productos naturales para ayudarlo en el sustento familiar.

“Son muy pocas las cosas que podés hallar más baratas en un Pali, antes que en un mercado, como jabones, pastas de dientes y el detergente, pero, fuera de eso, hasta la libra de azúcar se haya más barata en los mercados. No nos alcanza para comprar ropa, ni zapatos, mucho menos algo que se necesite en la casa”, asegura este nicaragüense.

El oriental es uno de los mercados más grandes de Centroamérica. Foto VOA
El oriental es uno de los mercados más grandes de Centroamérica. Foto VOA

Un tanque de gas para cocinar de 25 libras cuesta ahora 500 córdobas en Nicaragua (equivalente a 13 dólares) lo cual pone en dificultades las economías de miles de hogares.

“Y así sucede con todo, un plátano verde o maduro cuesta entre 11 y 12 córdobas en el supermercado La Colonia, es decir, unos 30 centavos de dólar, mientras que con un dólar te podes comprar 6 o 7 plátanos en un mercado, por eso aunque nos tome más tiempo y sea más complicado y hasta incómodo visitar un mercado, ahora vamos obligados para que el dinero nos dure un poco más”, agrega.

“Nicaragua tiene uno de los salarios más bajos de la región”

Según el economista costarricense Daniel Suchar Zomer, el salario mínimo en Nicaragua es uno de los salarios mínimos más bajos de la región por tanto el oleaje de inflación que existe hoy en día con base en todo el conflicto de Ucrania y Rusia, repercutirá más en países pobres.

Datos proporcionados por la Comisión Nacional del Salario Mínimo de Nicaragua, develan que los salarios en Managua rondan entre los 134 hasta los 300 dólares aproximadamente.

“Lamentablemente, el conflicto bélico (en Ucrania) está haciendo que los precios de los bienes estén subiendo estrepitosamente. A su vez, en Nicaragua el problema está en que, como el poder adquisitivo es muy bajo, y su salario mínimo así lo refleja”, sostiene el experto.

Suchar sugiere que Nicaragua va a tener que buscar estrategias para mitigar estos impactos que son del entorno mundial para no tener que lidiar con más y más desempleo “que termina en el cauce del río de mayor pobreza de la región”.

[*Juan Carlos pidió no identificarse por razones de seguridad]

Redacción: Voz de América.

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