Fuerzas israelíes rescataron a dos rehenes el lunes de madrugada en un ataque a un vigilado apartamento en el sur de la Franja de Gaza y sacaron a los prisioneros entre disparos en una espectacular operación. Al menos 67 palestinos murieron, incluidos mujeres y niños, según informes de responsables hospitalarios palestinos.

Se trata de un éxito pequeño pero significativo en su misión de llevar a casa a un centenar de cautivos que se cree que están retenidos por el grupo armado Hamás.

Los rehenes fueron liberados en una operación que incluyó ataques aéreos israelíes en Rafah, la ciudad en el extremo sur de la Franja de Gaza a la que 1,4 millones de palestinos habían huido para escapar de los combates en el resto del territorio durante la guerra en curso entre Israel y Hamás.

Israel ha descrito Rafah como el último bastión de Hamás en Gaza tras más de cuatro meses de guerra e indicó que su ofensiva terrestre podría dirigirse pronto a la populosa ciudad. La Casa Blanca dijo el domingo que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, había advertido al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que Israel no debía realizar una operación militar contra Hamás en Rafah sin un plan “creíble y ejecutable” para proteger a los civiles.

El ejército identificó a los rehenes rescatados como Fernando Simon Marman, de 60 años, y Louis Har, de 70 años. Indicó que ambos fueron secuestrados por milicianos de Hamás en el kibutz Nir Yizhak durante el ataque transfronterizo del 7 de octubre que desató la guerra entre Israel y Hamás. Ambos fueron evacuados por aire al hospital Sheba, en el centro de Israel, y según los reportes estaban en buenas condiciones físicas. Eran apenas el segundo y tercer rehén en ser rescatados a salvo. Una soldado fue rescatada en noviembre.

El asalto del lunes incluyó al menos 15 ataques aéreos, bengalas y fuego de un helicóptero Apache, según los testigos. El teniente coronel Richard Hecht, vocero militar, dijo que la operación se basaba en “información precisa” y que el lugar, situado en el segundo piso de un edificio, llevaba un tiempo bajo vigilancia. Dijo que Netanyahu se había reunido con el jefe del ejército y otros funcionarios de alto nivel mientras se realizaba la operación.

Se estima que milicianos de Hamás mataron a unas 1.200 personas y secuestraron a otras 250 en el asalto del 7 de octubre. Una ofensiva aérea y terrestre israelí ha matado a unos 28.000 palestinos, según autoridades locales de salud, desplazado al 80 % de la población y provocado una enorme crisis humanitaria.

Unos 100 rehenes fueron liberados durante un cese el fuego de una semana en noviembre. Israel dijo que quedaban otros 100 rehenes y que Hamás tiene los restos de unos 30 fallecidos que murieron o bien el 7 de octubre o en cautiverio. El ejército mató por error a tres rehenes después de que escaparan de sus captores en diciembre.

Se cree que los rehenes que quedan están dispersos y escondidos en túneles, probablemente en malas condiciones. El rescate era un espaldarazo moral para los israelíes, pero un paso pequeño hacia conseguir la liberación de todos los cautivos.

Israel ha convertido el regreso de todos los rehenes en uno de los principales objetivos de la guerra. Netanyahu ha prometido seguir adelante con la ofensiva militar hasta una “victoria total” que también incluye destruir las capacidades militar y de gobierno de Hamás.

Redacción: Voz de América.