La suerte del esfuerzo internacional para entrenar a las fuerzas de seguridad afganas cada vez es menos clara, cuando el Pentágono apunta a otras prioridades faltando solo tres meses para que Estados Unidos y la OTAN completen su retirada total de Afganistán.

La misión de entrenamiento y asesoría Apoyo Decidido, que comenzó en enero de 2015, ayudó por años a las fuerzas afganas a mejorar sus capacidades, desde presupuestos, transparencia, rendición de cuentas hasta crecimiento, inteligencia y comunicaciones estratégicas, informa el Comando Central de Estados Unidos.

«Recientemente hemos estado involucrados en todo ese entrenamiento, junto a nuestros socios”, dijo a la Voz de América un funcionario de Defensa.

Algunos líderes han sugerido que el entrenamiento podría continuar fuera del país después de la retirada. El martes, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo en un comunicado que la alianza estaba “estudiando cómo puede suministrar educación y entrenamiento militar fuera de Afganistán, enfocado en Fuerzas de Operaciones Especiales”.

Los funcionarios del Pentágono, sin embargo, dicen que sus prioridades son otras.

«Ahora mismo, el foco del apoyo tras la retirada a la Seguridad Nacional Afgana, la Defensa Nacional y las Fuerzas Nacionales de Seguridad será más que nada por medios financieros, con algún respaldo logístico después, como por ejemplo mantenimiento de la aviación”, dijo el miércoles el secretario de prensa del Pentágono, John Kirby, a los reporteros.

El mes pasado, el general Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto, dijo también a los reporteros que el plan de los militares era mantener abierta la Embajada de Estados Unidos en Afganistán y “seguir respaldando al gobierno afgano y las fuerzas de seguridad afganas con ayuda financiera y dinero”.

«También estaremos considerando los entrenamientos en otros lugares, pero no hemos previsto eso en un 100% todavía”, añadió.

A pocos meses o semanas de completar la retirada, el Pentágono se está quedando sin tiempo para dejar establecido un plan de entrenamiento y asistencia.

El exsecretario de Defensa, Leon Panetta, dijo el miércoles en un evento de la Fundación para la Defensa de las Democracias que deben tomarse pasos para prevenir que Estados Unidos tenga que regresar a la guerra en Afganistán como sucedió en Irak después de 2010, y uno de esos pasos es ofrecer entrenamiento a las fuerzas afganas.

Panetta señaló recientes ganancias del Talibán como prueba de que el grupo insurgente “va a tardar mucho menos para retomar el país de lo que sospechamos y eso creará un dilema real para Estados Unidos”.

Sus palabras contrastaron con la evaluación de Milley, quien declaró a los reporteros el mes pasado que “no es una conclusión definitiva” que el Talibán gane y Kabul se desplome.

El Talibán ha conquistado territorios en el país, como las provincias de Baghlan en el norte, Helmand en el sur, Farah en el oeste y Laghman en el este.

En general, las opiniones de los expertos permanecen divididas en cuanto a entrenar a las fuerzas afganas en otro país después de la retirada de Estados Unidos de Afganistán.

Redacción: Voz de América.

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