El paso de las tormentas tropicales Iota y Eta por Honduras dejó a cientos de miles personas damnificadas y severos daños en infraestructura, de acuerdo con las autoridades. Ante este panorama, la comunidad hondureña en Miami se organizó para enviar en los próximos días unas 180 toneladas de ayuda humanitaria al país centroamericano.

Los donativos, que incluyen víveres, ropa y equipo médico de bioseguridad, serán transportados en el buque Gracias a Dios, el cual tocó tierra el domingo pasado en la zona portuaria de Florida.

De acuerdo con una nota de prensa publicada por la presidencia, se estima que el buque retorne con la ayuda a Honduras el próximo 8 de diciembre.

La Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) de Honduras, a la fecha, estima que unos 9,9 millones de personas resultaron afectadas por los deslaves causados por los fenómenos meteorológicos y que cerca de 154.000 se encuentran en albergues.

Por su parte la Organización de Naciones Unidas reveló que unas de las zonas que más daños ha sufrido es la costa caribeña de Honduras, donde vive un alto número de comunidades indígenas y afrohondureñas.

La ONU en Honduras anunció, hace algunos días, el lanzamiento del programa ‘Flash Appeal’, en coordinación con otras organizaciones humanitarias locales, que busca atender a alrededor de 450.000 personas afectadas por las depresiones tropicales.

COPECO ha advertido en su cuenta de Twitter sobre el ingreso de un frente frío el martes 1 de diciembre al país y ha anunciado que “dejará lluvias en el litoral, crecidas de riachuelos y posibles deslizamientos, y pide tomar medidas preventivas».

Redacción: Voz de América.

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