Los ataques a la libertad de expresión, la criminalización y persecución contra periodistas y medios de comunicación, han ido en permanente ascenso conforme han pasado los años, coinciden informes publicados por diversas organizaciones nacionales e internacionales que afirman que, al igual que en otros países, el periodismo es considerado una profesión de “alto riesgo”.

El panorama que enfrentan los periodistas en Venezuela no es alentador y, en ese sentido, junto a la crisis y la migración de más de 5,6 millones de personas, cualquiera pudiera pensar que el interés por estudiar comunicación social en el país quedó atrás, pero no es del todo cierto.

Alejandro Terenzani, director de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela (UCV), sostiene que continúa siendo una carrera demandada y que entre los estudiantes “la vocación sigue estando”, por lo que persiste la lucha para que se mantenga la escuela y su calidad.

“Antes teníamos 10.000 solicitudes para 300 estudiantes, ahora tenemos 4.000 solicitudes para 200, pero sigue siendo en la facultad, la que tiene más solicitudes y en la universidad una de las que tiene más demanda. Todavía los estudiantes quieren estudiar comunicación, quieren ser periodistas, quieren estar activos en esta profesión”, afirmó Terenzani durante un foro a propósito de los 75 años de la Escuela de Periodismo de la UCV.

Consultado por VOA sobre las motivaciones de los estudiantes, Terenzani expresa que hay “muchos factores”: algunos por rebeldía natural que consideran que la comunicación es una forma de sentar una posición, los que ven la comunicación como un salto a los medios, quienes ven la comunicación como “algo interesante” desde el punto social, “tenemos un espectro grande”.

“Mecanismos de supervivencia”

Anderson Ayala Giusti, presidente adjunto del Centro de Estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la UCV. Foto: Cortesía.
Anderson Ayala Giusti, presidente adjunto del Centro de Estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la UCV. Foto: Cortesía.

Anderson Ayala Giusti inició su carrera en la UCV con intenciones de dedicarse al periodismo deportivo. A pesar de haber entrado en la universidad en uno de los momentos más complicados para los periodistas venezolanos, poco a poco su interés fue cambiando hacia “un enfoque de comunicación política, análisis e incluso relaciones públicas”.

Reconoce que ningún periodista en el país está exento de vivir situaciones de amedrentamiento y persecución, pero también considera que la única manera de cumplir con la libertad de expresión es “ejerciéndola” a pesar de que resulte “incomodo para algunos”.

“Si resulta incomodo, a mi juicio, tiene más sentido ejercerla, porque por algo les preocupa y está el deber moral con los ciudadanos. Me preocupa un poco, por supuesto, pero dentro de la dinámica uno puede saber cómo proceder, cómo decir las cosas, inferir otras y tratar de hacer llegar el mensaje. Son, digamos, mecanismos de supervivencia que aseguran posibilidades de ejercer”, afirma Anderson, también presidente adjunto del Centro de Estudiantes de la Escuela de Comunicación Social.

El joven, que próximamente obtendrá su titulo como Licenciado en Comunicación Social, no pierde la esperanza de que en Venezuela se imponga “el Estado de derecho” que asegure la libre expresión que se ha ido desvaneciendo con el paso de los años.

“Un portal para ayudar”

Naomilie Salcedo, estudiante de Comunicación Social de la UCV, ve el periodismo como “un portal para poder ayudar a otras personas”. Foto: Cortesía.
Naomilie Salcedo, estudiante de Comunicación Social de la UCV, ve el periodismo como “un portal para poder ayudar a otras personas”. Foto: Cortesía.

Naomilie Salcedo comenzó la carrera en 2017 y asegura que durante este tiempo las circunstancias han cambiado “radicalmente”; ahora cursa séptimo semestre en la UCV “online” porque en 2020 el gobierno suspendió las actividades presenciales tras la llegada del COVID-19 y, además los bajos sueldos impiden a muchos profesores movilizarse.

La joven afirma que el ser “curiosa” la llevo a estudiar periodismo, “un portal para poder ayudar a otras personas”, dice.

En el futuro, Naomillie quiere trabajar en un medio de comunicación “aquí o afuera”, y asegura que muchos de sus compañeros mantienen la esperanza por ver cambios en el país, pero otros no.

“Me atrevo a decir que el 65% de los que entraron conmigo ya no están estudiando y los que quedamos nos hemos enfocado en prepararnos y descubrir otros oficios para conocer nuevas áreas. Aunque las cosas no cambien igual nos estamos preparando para enfrentar eso”, expone.

“Historia que se puede contar”

“Venezuela es el mejor panorama de trabajo para lo que yo quiero hacer", asegura María Josefa Maya . Foto: Cortesía.
“Venezuela es el mejor panorama de trabajo para lo que yo quiero hacer», asegura María Josefa Maya . Foto: Cortesía.

María Josefa Maya sólo está esperando su acto de graduación en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), también una de las más importantes y demandadas del país. Siempre quiso ser “periodista de conflictos” y ninguna otra área estaba en su rumbo.

“Venezuela es el mejor panorama de trabajo para lo que yo quiero hacer, porque es un país precisamente de conflicto y en lugar de tener que ir a cubrir en otros lugares, lejos de mi familia, lo tengo aquí mismo”, manifiesta.

María Josefa ya ejerce en un portal web que le ha permitido ampliar sus puntos de vista sobre la situación del país y “verlo como una historia que se puede contar”.

En el futuro, la joven de 23 años quiere enfocarse en el periodismo de investigación, puntualmente en el área ambiental y espera que cese la persecución porque “da mucho miedo al tratar ciertos temas”.

“Que los periodistas puedan abarcar cualquier tema que quieran, sin el miedo a pensar que van a ser perseguidos o que sus familias se van a ver perjudicadas o que tienen que irse del país y dejar esta vida atrás por el hecho de escribir un trabajo de algo que está ocurriendo”, espera.

Las condiciones en Venezuela no están “dadas para todo el mundo” reflexiona María Josefa, mientras expone que hay una gran parte de los estudiantes que “ven un futuro aquí” y busca su camino en un país “complicado, tanto económica como políticamente”.

“Para mi vale la pena”, culmina.

En varias ocasiones, diversos funcionarios del Gobierno han desmentido que la libertad de expresión en Venezuela esté amenazada y han señalado a periodistas independientes de “agentes del imperialismo” por la posición critica que han adoptado.

Redacción: Voz de América.

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