CARACAS – Venezuela vive una segunda ola de contagios por COVID-19. Solo en los primeros cinco días de abril se registraron 7.051 casos positivos y 76 fallecidos, según cifras oficiales.

Esta situación, de acuerdo con organismos como Monitor Salud, ha supuesto el colapso del sector hospitalario venezolano, que ya venía atravesando por una grave crisis antes de la llegada de la pandemia.

Los venezolanos deben esperar horas e incluso días por cupos para ingresar a familiares contagiados en los hospitales. En una clínica privada la hospitalización puede costar entre 1.000 y 2.000 dólares diarios, precios que la gran mayoría no puede asumir por su cuenta.

Aunado a esto están los altos costos de algunos tratamientos para el COVID-19 como el remdesivir, que se oferta en algunas farmacias de Caracas en 94,40 dólares por ampolla. Tomando en cuenta que un paciente necesita al menos 6 dosis el costo total es de 548 dólares.

Por otra parte, el alquiler de balones de oxígeno (indicado para pacientes moderados de COVID-19) puede costar hasta 200 dólares. Su compra varía entre 1.500 y 4.000 dólares.

Se trata entonces de una situación alarmante, pues los venezolanos no solo se enfrentan a los embates del virus, sino también a los altos costos para poder superarlo. Una situación crítica en un país donde el salario mínimo es menor a dos dólares.

Debido a la complejidad para asumir los gastos de un paciente con COVID-19, muchos familiares han recurrido a la plataforma de GoFundMe para solicitar dinero a otras personas y así lograr completar los tratamientos.

La plataforma, especializada en la creación de campañas para recaudaciones de dinero, es conocida por los venezolanos mucho antes de la llegada del COVID. Sin embargo, ante el aumento de casos y los altos costos de tratamiento y hospitalización, GoFundMe se ha convertido en la última esperanza para lograr superar el virus.

Venezolana crea su campaña

Cuando a Ariana González le comunicaron que su mamá debía ser hospitalizada por COVID-19 decidió crear una campaña en GoFundMe para que pudiera ser atendida en una clínica privada, pero como ella no contaba con un seguro médico, la única solución era recurrir a donaciones.

“Esto del GoFundMe no sabes el impacto que puede tener en amigos, incluso me han llamado gente con la que tengo tiempo que no hablaba, años sin hablar con amigos de la infancia o gente que quizás ni conozco, y han hecho aportes a la causa de mi mamá. Entonces bueno, eso es la verdad me ha tranquilizado un montón”, comentó la joven a la Voz de América.

Al inicio la campaña de GoFundMe tenía como objetivo recaudar 10.000 dólares. Hace poco fue actualizada a 18.000 dólares, dado que la hospitalización de la mamá de Ariana se ha extendido a causa de una fibrosis pulmonar producto del virus.

“Mi mamá está requiriendo más días de hospitalización y en el momento que ella pueda volver a la casa también tendría que costear un concentrador de oxígeno, el cual no tenemos para pagar”, explicó Ariana.

En ocasiones la campaña se “atasca” y deja de recibir donaciones, agregó. Ella está consciente de que quizás se deba a la cantidad de personas que requiere ayuda en Venezuela, algo que, a su juicio, es causado por la destrucción del sistema de salud público.

“Chávez en vez de fortalecer los hospitales, los ambulatorios, se inventó una misión que terminó debilitando el sistema de salud público. Aunado a eso la gran corrupción que hay. En Venezuela se dejó de importar medicinas, incluso ya no existe la fabricación interna de medicinas y la verdad es que el venezolano no tiene la salud garantizada”, aseguró la joven.

GoFundMe refleja el bajo poder adquisitivo del venezolano

En la actualidad, en esta plataforma hay 16.968 campañas con la palabra Venezuela. De estas, alrededor de 2.300 corresponden a pacientes con COVID-19, una cifra alta comparada con las campañas por coronavirus que tiene Brasil en GoFundMe (alrededor de 900), pese a que ese país es actualmente uno de los epicentros de la pandemia, con más de 13 millones de contagios.

Para el economista Manuel Sutherland el acelerado aumento en las campañas de GofundMe en Venezuela son una muestra de la destrucción económica y el bajo poder adquisitivo del venezolano.

A su juicio, esta situación ha causado que para los ciudadanos sea casi imposible costear un tratamiento médico. Primero porque los seguros están dolarizados, y segundo, porque el salario mínimo ha caído un 94% desde 2013.

Sobre el tema de los seguros dolarizados, Sutherland refiere que no han servido como solución ni siquiera para las pocas personas que pueden acceder a él, pues por lo general son de coberturas muy bajas.

“Hay muy poca oferta de bienes relacionados con servicios para paliar la pandemia por la poca producción que existe y una sobredemanda muy fuerte que hace que los precios suban por la escasez de camas, respiradores, ventiladores, entre otras herramienta que debieron importarse hace más de un año, así como construcción de hospitales nuevos, pero en este país la inversión en este sector fue totalmente nula y ahora está estallando esta crisis en una situación de precariedad clínica y sanitaria casi absoluta”, agregó a la VOA.

Dinero que no alcanza

Jaime Esteves, de 72 años, comenzó a presentar síntomas de COVID-19 a mediados de la segunda semana de marzo. Se complicó y fue trasladado en una ambulancia desde Higuerote, estado Miranda, a Caracas. Al llegar a la ciudad su hija, Lisset Esteves y el resto de su familia, se encontraron con hospitales y clínicas colapsadas. Afortunadamente lograron hospitalizarlo.

Sin embargo, los familiares no contaban con los altos costos que debían aportar por al menos 15 días. En ese momento, cuenta Lisset, decidieron crear la campaña de GoFundMe.

“Entre toda la familia reunimos dinero pero no era insuficiente para costear los gastos. Había mucha incertidumbre y angustia, no puedes tener un monto estimado de cuánto se gastará porque no todos los pacientes requieren los mismos cuidados”, expresó.

Antes de tomar la decisión habían optado por vender algunas de sus pertenencias. pero no fue suficiente. Con la campaña de GoFundMe lograron cubrir parte de esos gastos.

A Lisset le ha impactado la cantidad de campañas que ha visto en la plataforma durante las últimas semanas. Todas relacionadas con casos de COVID-19. Opina que esta situación demuestra lo desprotegidos que están los venezolanos por la falta de atención hospitalaria accesible y de calidad.

“Hay una necesidad muy grande de la población venezolana que no tiene como costear las clínicas. Vivimos una emergencia humanitaria compleja. La pandemia hace todo más complicado. Acceder a la salud privada es muy complicado por los altos costos que requieren (…)”, declaró.

Lisset ya tuvo que sobrellevar la muerte de su papá a causa del virus: “Es un panorama muy crítico”, concluyó.

Redacción: Voz de América.

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