La sonrisa en los rostros de Christina Sanabria y Andrés Salguero, integrantes del dúo colombiano 123 Andrés, parece perpetua. Y no solo porque recientemente hayan recibido el Grammy a Mejor Álbum de Música Infantil. Su sonrisa está al hablar, al cantar, al interpretar su música. En cada video, en cada imagen, en cada entrevista. Y, sobre todo, en cada mensaje que llevan sus canciones.

“Lo importante es llevar las enseñanzas a nuestros pequeños, lo importante es darle herramientas a las maestras y a los padres que están criando niños bilingües en los Estados Unidos. Esa es nuestra misión, nuestro mensaje y ojalá nuestro legado. Porque un legado es mil veces más importante que un premio. El premio se olvida, un legado es para siempre”, dijo Andrés en entrevista con la Voz de América.

Aunque se sienten muy honrados con el premio, entregado el pasado domingo en la Premiere de la 66a entrega de los Grammy, y emocionados por vivir lo que muchos sueñan, pisar la alfombra roja más famosa en el mundo de la música, piensan que este reconocimiento es simplemente una vía para que puedan llegar a más familias.

“Bueno, el Grammy Anglo… Para muchos es la cúspide de la industria musical. Para nosotros fue algo muy bonito escuchar lo que dijo Taylor Swift… es la misma alegría, y es así, la misma alegría que sentimos cuando hacemos un concierto en frente de audiencias que cantan con nosotros. Es la misma alegría que siente uno cuando un niño viene y le da un dibujito que hizo para nosotros, que escribieron sus propias palabras en español, con sus errores, con todo, pero lo hicieron con el corazón”, agregó Andrés.

Una “historia de inmigrantes”

Su historia se remonta hace más de 10 años cuando Christina trabajaba como maestra en una escuela pública de Estados Unidos y él hacía música. Ella, con una especial sensibilidad para las artes. Hizo teatro en su infancia. Fue bailarina de folclor colombiano y mexicano, y ballet. Estudió artes y luego fue maestra.

“Me daba cuenta lo valioso de la música para que los niños aprendan con alegría, con diversión. Y también veía muchos niños que tenían la misma historia de vida que yo. Yo nací aquí, en este país, hija de inmigrantes, hablaba español en la casa, inglés en la escuela y mis papás siempre querían que yo dominara los dos idiomas”, contó Christina a la VOA.

Andrés, por su parte, estudió en Bogotá y, posteriormente, viajó a Estados Unidos para hacer una maestría y un doctorado en música.

123 Andrés, los colombianos ganadores del Grammy a Mejor Álbum de Música Infantil. [Foto: Cortesía 123 Andrés]
123 Andrés, los colombianos ganadores del Grammy a Mejor Álbum de Música Infantil. [Foto: Cortesía 123 Andrés]

Se conocieron en una fiesta de colombianos. Como dice él, es una típica “historia de inmigrantes”. Allí, mientras el músico tocaba algunas canciones, vio a Christina y fue naciendo una historia de amor que, al sol de hoy, no solo los ha llevado a conformar una familia, sino que les permitió crear un proyecto musical que los ha llevado a diferentes rincones de Europa, Estados Unidos y América Latina y que, además del reconocimiento obtenido el domingo, los ha hecho acreedores de un premio Grammy Latino, en 2016, y tres nominaciones más.

También se han topado con grandes artistas. Incluso, «Actívate» uno de sus discos nominado al Grammy Latino en 2016, contó con la colaboración de artistas como Rubén Blades, Gilberto Santa Rosa, Los Rabanes y Rafael «El Pollo» Brito, entre otros.

Además, tienen su propia casa productora, y han publicado varios libros infantiles.

La inspiración

La música de 123 Andrés nace principalmente de temas que puedan dejar mensajes positivos y algún tipo de enseñanza a los niños.

“Así como tenemos películas especialmente para niños, donde se piensa la temática, donde no queremos darles sexo, violencia… entonces también hay música. Tenemos que también hacer música muy linda, muy divertida, que sea muy bailable y todo, pero que también sea apta para niños, que los invite a soñar, que les abra el horizonte, que les muestre armonías y sonidos y melodías diferentes”, contó el músico.

Por ejemplo, en ‘Crecemos juntos’, el álbum que los hizo ganadores del Grammy Anglo, se inspiraron el desarrollo infantil. Es decir, explicó Andrés a la VOA, en principio se sientan con expertos a hablar sobre el tema. «Por ejemplo, una canción para abordar nuevos retos, una canción para trabajar en comunidad. Entonces, ¿qué pensamos? Oh ¡un jardín! Un jardín funciona para… entonces una idea lleva, la otra, lleva a la otra y tratamos de siempre crear algo que los pequeños recuerden que se puedan identificar”.

Y es que, para ellos, los niños son el público más auténtico, genuino, con quienes se logra una “conexión real”. “Cuando ellos sienten, si la cosa es sincera, ellos se conectan”, dice Andrés.

Este álbum galardonado también ofrece una mezcla ecléctica de géneros musicales que reflejan la diversidad y riqueza cultural de Latinoamérica, desde el ska hasta el pop, pasando por ritmos tropicales y rock. “Cada una de las 15 canciones está diseñada para capturar la esencia de la niñez y abordar temas fundamentales para el desarrollo infantil, como la autoestima, la perseverancia, y la importancia de la convivencia armónica, todo ello mientras introduce conceptos académicos básicos de manera lúdica y accesible”, dicta un comunicado del grupo.

Actualmente, sus videos pueden alcanzar las 40 millones de vistas al mes y esto, dicen, les genera una gran satisfacción, pues reciben mensajes de maestros, tras usar sus canciones en el salón de clase, o de los padres, quienes las escuchan para ayudar a formar a sus hijos. Pero, al mismo tiempo, confiesan, se sienten responsables –a pesar que decidieron no ser padres- de una gran cantidad de pequeños porque están «creando patrones de comportamiento».

Un logro más de esta banda, que tendrá un año cargado de conciertos pagos y gratuitos en Estados Unidos, es lograr darle visibilidad a la música infantil puesto que, a pesar de que este género no tiene mucha visibilidad, sobre todo en países de América Latina, Andrés afirmó que existe un grupo de artistas, llamado RÍA, que están diseñando piezas para que los niños puedan bailar, cantar, disfrutar y, sobre todo, aprender.

Redacción: Voz de América.