MANAGUA – La pandemia por COVID-19 logró paralizar las clases presenciales en varias universidades privadas de Nicaragua que al inicio se resistían a tomar las medidas orientadas por organizaciones sanitarias. Un ejemplo de ello es el testimonio de Douglas Carvajal, quien cursa su carrera de periodismo.

De acuerdo con Carvajal, la universidad empezó a brindar clases en línea, algo que al inicio de la pandemia pareció un poco preocupante para algunos estudiantes que se les dificultaba tener una computadora a mano o Internet.

En su caso asegura que lejos de ser un problema, las clases en línea se convirtieron en un reto para aprender a utilizar más la tecnología y segundo porque logró ahorrar dinero que antes ocupaba para transportarse al centro de estudios.

“Tuve complicaciones al inicio porque nunca había usado una plataforma digital para trabajar, pero después le fui entendiendo”, comenta Carvajal.

Según el universitario, durante la crisis sociopolítica que inició en 2018, la universidad decidió brindar las clases en línea, pero él se resistió, por lo que tuvo repercusiones tiempo después.

“En ese entonces nos atrasamos más. Sólo llevé un cuatrimestre y yo no tomé más el curso en línea. Eso me ha perjudicado un poco la salida”, dijo Carvajal a la VOA.

Pero el reto del que habla Carvajal sobre el acceso a dispositivos tecnológicos e Internet es algo palpable, indica el experto en temas educativos Guillermo Medrano.

“Aunque los niveles de acceso al Internet pueden llegar al 85 por ciento, el nivel de cobertura es demasiado reducido. El Estado de Nicaragua debería de invertir al menos el 7 por ciento de su producto interno bruto en educación, para poder tener una educación de calidad y para que haya formación en docentes”, sugiere Medrano.

El Consejo Superior de Universidades Privadas de Nicaragua (Cosup) afirma que, de 55 universidades en el país centroamericano, 45 tenían plataformas virtuales, es decir, con las cuales operar esta educación en línea.

Adrián Meza, vicepresidente del COSUP
Adrián Meza, vicepresidente del COSUP.

Adrián Meza, vicepresidente del COSUP señala que un reto que enfrentan las universidades luego de la pandemia es actualizarse constantemente por la tecnología.

“Hay que entender que la educación en línea es como la imprenta del siglo XXI, llegó para quedarse. No es cierto, que cuando pase la pandemia todo mundo va a regresar hacer las cosas como las hacía antes”, considera.

 

Redacción: Voz de América.

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