En medio de las expectativas de que la Corte Suprema de Estados Unidos pueda abolir la garantía federal del acceso al aborto en los próximos meses, legisladores de algunos estados están proponiendo leyes más estrictas para la salud reproductiva.

Las propuesta varían desde la criminalización del aborto a medidas que aceptan nominalmente el aborto legal, pero lo imposibilitan. Algunos estados están explorando medidas que ilegalizarían a sus residentes viajar a otro estado para someterse a un aborto.

Otros estudian expandir la seguridad social para ofrecer más apoyo financiero y social a las mujeres embarazadas para que puedan dar a luz a sus hijos, incluso involuntariamente.

“Los estados no están esperando a que la Corte Suprema suspenda el aborto, no están esperando una decisión final”, dijo a la Voz de América Lanthe Metzger, de la Federación de Planificación Familiar en EEUU. “Lo están haciendo ahora y la Corte Suprema ha probado que no los detendrá”.

Los legisladores anti aborto están aprovechando el momento. El representante estatal de Texas Briscoe Cain dijo al periódico Texas Tribune: “Ahora puedo hablar por mí mismo y por otros colegas que comparten mi línea: continuaremos haciendo todo cuanto podamos para no solo ilegalizar el aborto, sino hacerlo impensable”.

Filtración

La semana pasada, la filtración de un documento de la Corte Suprema demostró que una mayoría en el tribunal está a favor de revocar la decisión de 1973 conocida como “Roe versus Wade”, que impidió a los estados prohibir el aborto antes que el feto sea capaz de vivir fuera del útero. Se entiende que esto sucede entre las semanas 22 y 24 del embarazo.

Si la opinión filtrada entrara en vigor, implicaría que el gobierno federal no interviene en la legalidad del aborto, lo que deja a los estados la capacidad de regularlo, un proceso que ya ha comenzado en algunas capitales estatales.

En los últimos años, particularmente después de que el nombramiento de tres jueces conservadores por el presidente Donald Trump cambiara el equilibrio ideológico de la Corte Suprema, los estados han estado aprobando leyes que desafían los límites establecidos por Roe.

El año pasado, Texas prohibió los abortos después de las seis semanas de embarazo, un momento en que muchas mujeres ni siquiera saben que están embarazadas. En diciembre, la Corte Suprema permitió que la ley siguiera su curso mientras enfrenta demandas legales.

También en diciembre, la corte escuchó argumentos en el caso Dobbs versus la Organización de Salud de la Mujer, que desafía una ley en Mississippi que prohíbe el aborto después de las 15 semanas, dos meses antes del límite establecido por Roe.

Un borrador de la decisión sobre este caso es lo que se filtró la semana pasada.

Las nuevas leyes

Trece estados ya tienen prohibiciones preparadas que entrarán en vigor automáticamente si Roe es revocado. Otros tienen leyes que activarían en poco tiempo.

Según el Instituto Guttmacher, una organización de investigación de derechos reproductivos, 26 estados reducirían o eliminarían el acceso al aborto si Roe es revocado. En algunos de ellos sería un delito suministrar servicios abortivos.

Metzger, de Planificación Familiar, dijo que es importante recordar que muchas de estas leyes estatales serán desafiadas en las cortes.

«Los estados están de cierto modo llegando a los extremos y proponiendo cosas nunca antes vistas, pero como todo eso es nuevo, no sabemos hasta qué punto se validarán en las cortes”, añadió.

[Informe de Rob Garver, VOA]

Redacción: Voz de América.

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