La comunidad científica llegó a la conclusión en 2021 de que el calentamiento global no cesa, y concluye el año como el más caluroso del último lustro.

Para los expertos, el aumento de la temperatura está detrás de fenómenos meteorológicos extremos y devastadores en todas las regiones del mundo, con impactos cada vez mayores y cuantiosas pérdidas económicas.

Centroamérica figura como una de las regiones más vulnerables donde el impacto del clima ha generado déficit alimentario en amplias franjas de población. Este año la región podría cerrar con unas 7,3 millones de personas en riesgo de hambre.

Según registros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), en Guatemala persiste el corredor seco, una franja desértica que se extende en el sur del país. Unos 3,7 millones de personas en Guatemala sufren déficit alimentario. Le siguen Honduras, con 2.9 millones, y El Salvador, que supera los 684.000.

En Honduras, por ejemplo, miles de cultivadores luchan por adaptarse a las nuevas condiciones para garantizar su superviviencia, dado que el cambio climático ya impacta los cultivos de maíz, frijoles y papa en esa nación.

Ricardo Álvarez, experto en cambio climático, comentó a la Voz de América que la tendencia a producirse fenómenos extremos en la región seguirá agudizándose, “rompiendo los patrones climáticos y el aumento de temperaturas”.

Sudamérica y el deterioro ambiental

Los extremos climáticos impactan de diferentes maneras la región suramericana.

En Colombia, varias regiones sufrieron este año por intensas lluvias que dejaron cultivos arrasados, animales domésticos desaparecidos y zonas incomunicadas.

Los efectos del cambio climático preocupan también en Bolivia, un país sin salida al mar con lagos que se están secando. Para este país con vocación agrícola, la falta de lluvia es desalentadora.

“Carecemos de agua y si tenemos, es poquita. Si tuviéramos agua todo el año, tendríamos para sembrar hortalizas”, dijo a la VOA Yolanda Chambi, en la comunidad de Huancarami, sobre la sequía que afecta la región andina.

Venezuela está a las puertas de una “catástrofe ambiental”. En 15 años, se han perdido 1,1 millones de áreas verdes, según registros de la organización Provita.

En la selva amazónica que comparten nueve países del cono sur se ha disminuido la capa boscosa durante la última década al equivalente del territorio chileno: 756.950 kilómetros cuadrados.

A pesar de que al comienzo de la pandemia se vieron imágenes de lo que parecía ser un mundo más limpio, la humanidad ha seguido su acelerado paso buscando recuperar la normalidad y con ello los gases de efecto invernadero han vuelto a subir, advirtieron los científicos en el informe Unidad en Ciencia 2021.

Acciones políticas sobre el clima

Las acciones políticas sobre el tema del clima resurgieron en Estados Unidos con la llegada a la Casa Blanca del presidente Joe Biden en enero.

Entre sus primeras acciones, Biden volvió al Acuerdo de París y plantó objetivos para reducir a la mitad los gases de efecto invernadero de EE. UU. para el año 2030.

Sin embargo, al cierre del año, las acciones se han quedado cortas ante las premuras del calentamiento global y catastróficos eventos climáticos.

En septiembre de este año quedó claro que “las emisiones de dióxido de carbono se están acelerando rápidamente” y se alejan cada vez más de los objetivos del Acuerdo de Paris, que busca evitar el calentamiento del planeta por arriba de los 2 grados centígrados.

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, cree que “hemos llegado a un punto de inflexión sobre la necesidad de la acción climática».

«La alteración de nuestro clima y nuestro planeta ya es peor de lo que pensábamos, y está avanzando más rápido de lo previsto», dijo.

El máximo representante de la ONU avaló así el informe climático 2021, donde los científicos encendieron las alertas sobre la problemática al ver que las proyecciones previstas para el año 2050 se adelantarán considerablemente a la próxima década.

El profesor Michael Gerrard, de la Universidad de Columbia en Nueva York, ve positiva la vuelta de Estados Unidos al acuerdo global para hacer frente a los efectos del clima y sobre todo que la administración Biden haya “reanudado el proceso de actuar sobre el cambio climático”.

No obstante, para la experta en clima Rachel Cleetus, de la Unión de Científicos Preocupados, al revisar el 2021 a la luz de las iniciativas políticas de la Casa Blanca, difieren las aspiraciones del presidente con la realidad.

«Todavía hay una brecha entre la aspiración y las acciones reales», comentó Cleetus.

El presidente Biden ha luchado para que las partes más importantes de su agenda climática pasen por el Congreso, ha planteado objetivos de reducción de gases de efecto invernadero y la administración ha permitido que continúe el desarrollo de la industria de combustibles fósiles.

Cumbre del clima y los llamados urgentes

Para la experta Helen Mountford, del Instituto de Recursos Mundiales, 2021 cierra con un avance importante, pero con desafíos enormes dada la magnitud del problema del cambio climático.

Considera que en 2021 “vimos mucho más progreso de lo que muchos de nosotros pensamos que alguna vez sería posible», pero «no logramos ni de lejos lo suficiente, dada la escala del desafío y la rapidez con la que tenemos que actuar”.

En noviembre de este año en el marco de la Cumbre climática COP26, en Glasgow, el presidente Biden hizo anuncios importantes en el compromiso de Estados Unidos para reducir emisiones de metano en un 30% a escala global, iniciativa bien vista por los ambientalistas.

La directora ejecutiva del Instituto Cleo en Miami, Yoca Arditi-Rocha, quien labora en propuestas para impulsar políticas ambientales, considera que “invertir en energías limpias y renovables” es clave para hacer frente al calentamiento global.

“Celebramos que la administración de Joe Biden apueste por energías verdes, que cuiden el medio ambiente”, comentó Arditi-Rocha a la Voz de América en el contexto de la cumbre.

[Con reporte de Steve Barahona, Fabiola Chambi y Oscar Ortiz, periodistas de la VOA]

Redacción: Voz de América.

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