El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, obtuvo el jueves una licencia del Congreso para dejar formalmente su cargo en los últimos seis meses de su gobierno y dedicarse a la campaña para su reelección.

Aunque la Constitución lo prohíbe, el mandatario busca un nuevo mandato de cinco años en los comicios del 4 de febrero. La cámara aprobó su petición con 67 votos a favor y 12 en contra. De los 84 diputados, cinco se ausentaron de la votación.

El vicepresidente, Félix Ulloa, presentó un pedido similar y recibió el visto bueno del Congreso a su solicitud como compañero de fórmula de Bukele en la misma votación.

Pese a la prohibición estipulada en la Carta Magna, la Corte Suprema de Justicia determinó en 2021 que el Bukele sí puede participar en los comicios por segunda ocasión y que será el pueblo quien tome la decisión.

Bukele pidió al Congreso que nombrase a Claudia Juana Rodríguez de Guevara para que ocupe el cargo entre el 1 de diciembre y el 30 de mayo de 2024, cuando concluye el mandato presidencial actual, una petición que recibió el respaldo del pleno.

Rodríguez de Guevara, licenciada en Administración de Empresas, es una persona de confianza del mandatario y funge también como presidenta de la junta directiva de la Dirección Nacional de Obras Municipales (DOM), institución de la cual es la representante legal. Además, es secretaria del consejo de ministros.

Fue directora financiera de Obermet, una empresa de publicidad de la familia Bukele, además de ocupar el puesto de gerente financiera de la alcaldía de Nuevo Cuscatlán, de tesorera municipal de la alcaldía de San Salvador y de gerente financiera de la presidencia.

Antes de alcanzar la presidencia en 2019, Bukele se inició en la política en la alcaldía de Nuevo Cuscatlán (2012-2015), antes de dar el salto a la de la capital, San Salvador, de 2015 a 2018.

Abogados constitucionalistas sostienen que su participación en las elecciones viola al menos cuatro artículos de la Carta Magna, incluyendo el 154, que dice que “el periodo presidencial será de cinco años y comenzará y terminará el día primero de junio, sin que la persona que haya ejercido la Presidencia pueda continuar en sus funciones un día más”.

Aun así, el Tribunal Supremo Electoral avaló a inicios de noviembre que Bukele pudiera presentarse a los comicios de febrero al considerar que cumple “los requisitos legales”.

Las resoluciones de la Corte Suprema y la confirmación del Tribunal Supremo Electoral han sido criticadas por abogados, partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil, que alegan que la sala judicial que lo habilitó fue elegida por el Congreso — que está controlado por Nuevas Ideas, la formación de Bukele — violando el procedimiento dictado por la Constitución para ello.

El mandatario salvadoreño, que goza de una alta popularidad, se inscribió el pasado 27 de octubre. Según las encuestas más recientes, el 70,8% de la población aprueba su gestión y el 97,7% piensa que la violencia ha disminuido.

Muy por detrás de Bukele se situarían otros aspirantes a la presidencia: Joel Sánchez, candidato de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), con el 4,3% y Manuel Flores, del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, con un 2,8%.

Arena gobernó el país por 20 años entre 1999 y 2009, mientras que el FMLN lo hizo durante otros diez (2009-2019) hasta que Bukele arrasó en la primera vuelta de las presidenciales.

Redacción: Voz de América.

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