El reciente ataque de Rusia a su vecina Ucrania, con el correspondiente rechazo de la comunidad internacional, ha tomado posición en el Congreso de Estados Unidos, que de manera bipartidista busca implementar esfuerzos para ayudar a la nación europea.

“Tenemos aliados de la OTAN, como Polonia y otros, que han dicho que estarán muy abiertos a los refugiados. Deberíamos estar ayudándoles. Esa es una gran carga para un país y otras naciones deberían ayudarles. Entonces, creo que esta es la solicitud: estamos trabajando en un proyecto de ley de asignaciones generales en este momento, que esperamos haber aprobado a mediados de marzo”, dijo a Voz de América, el senador demócrata por Virginia, Tim Kaine.

Tras la invasión rusa a Ucrania el pasado 24 de febrero, la Administración Biden emprendió un paquete de sanciones que afectan, principalmente, al mandatario Ruso Vladimir Putin, sus más cercanos funcionarios y algunos de los bancos más importantes.

Biden ha solicitado al Congreso alrededor de 6.500 millones de dólares en ayuda para Ucrania, desglosada en asistencia militar y humanitaria, apunta Kaine. El legislador demócrata considera que este sostén podría extenderse también a “a los ucranianos que han huido de todo el mundo a otras naciones”.

Debido a la continuidad de los bombardeos, que ya transcurren por su sexto día consecutivo, las alarmas han saltado ante la posible comisión de crímenes de lesa humanidad. Este lunces la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (ICC, por sus siglas en inglés) informó que decidió abrir una investigación en Ucrania por posibles crímenes de guerra y contra la humanidad, por lo que solicitará el permiso requerido para ello.

«Estamos buscando otros paquetes de legislación. Por ejemplo (…) denunciar ante el ICC para tener un caso contra Putin como un criminal de guerra”, adelantó el senador Kaine a VOA. «Ningún líder debería ser neutral».

Apoyo republicano

El representante republicano por Florida, Mario Díaz-Balart, quien funje como miembro principal del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, dijo a VOA que no conoce hasta ahora el proyecto: «todavía tengo que ver la propuesta, la solicitud». No obstante, apoyó totalmente cualquier acción para detener las acciones del presidente Putin.

«Creo que tenemos que tomar todas las medidas posibles, todas las sanciones posibles para que Putin se convierta en el paria que es, para que lo perjudiquen económicamente, lo lastimen de todas las formas posibles porque lo que está haciendo es inaceptable. Putin es un matón, es un gánster violento que necesita ser detenido de todas las formas posibles”.

Sin embargo, Díaz-Balart se mostró decepcionado y dijo que «el propio presidente Biden cabildeó personalmente contra las sanciones contra Rusia», en referencia a lo que calificó como «un movimiento bipartidista» anterior a la invasión que buscaba sancionar al Kremlin.

«Lo que deberíamos considerar es todas las formas posibles de sancionar y evitar que Putin haga lo que está haciendo», zanjó el republicano.

Rechazo a la imparcialidad

Desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, la Casa Blanca condenó la acción bélica y fustigó a los países que apoyan al Kremlin en su actual incursión.

Funcionarios de la Administración Biden han rechazado la «imparcialidad» de algunos gobiernos de la región respecto a la invasión, por lo que desde ya vaticinan que las sanciones contra Putin, pudieran afectar a algunas economías regionales en Latinoamérica .

Redacción: Voz de América.

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