Siria y Rusia impiden acceso a lugar de ataque

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Autoridades sirias y rusas están impidiendo el acceso a un lugar en Siria donde supuestamente ocurrió un ataque con armas químicas debido a “temas pendientes de seguridad”, informó el lunes el director de la organización internacional a cargo de supervisar ese tipo de armamento.

 

Ahmet Uzumcu, director general de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW, por sus siglas en inglés), dijo el lunes que “el equipo aún no había sido desplegado a Douma” dos días tras la llegada a Siria.

 

Uzumcu dijo al consejo ejecutivo de la OPCW que los funcionarios rusos y sirios que tomaron parte en las reuniones en Damasco le dijeron al equipo que “seguían pendientes de resolución temas de seguridad antes de que pudiera llevarse a cabo el despliegue”.

 

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, defendió los ataques aéreos a Siria perpetrados el fin de semana bajo argumento de que la comunidad internacional tiene que hacer cumplir la prohibición al uso de armas químicas.

El funcionario agregó que Rusia había evitado “una y otra vez” una investigación de la ONU y que esto “no dejó otra alternativa a los aliados de la OTAN que actuar como lo hicieron”.

 

Dijo que la alianza occidental “no puede quedarse en silencio cuando se usan armas químicas” y “había motivos más que suficientes para actuar y no hacerlo sería minar la prohibición de armas químicas”.

 

Entretanto cientos de sirios participaron el lunes en una concentración en una emblemática plaza en la capital del país, en apoyo de sus fuerzas armadas que, según dijeron, salieron exitosas de los ataques aéreos de Occidente durante el fin de semana.

 

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La operación militar conjunta de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia atacó instalaciones que, según los tres países, estaban ligadas al programa de armas químicas sirio. La ofensiva aérea estuvo provocada por un supuesto ataque químico en la localidad de Douma, en el suburbio de Ghouta oriental, justo a las afueras de Damasco.

 

De acuerdo con activistas, más de 40 personas murieron en un ataque que tanto Siria como Rusia niegan. Moscú acusó a Gran Bretaña de estar detrás de su organización.