Enrique Iglesias confiesa que “Desde que es padre le cuesta salir de gira”

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Que la paternidad ha cambiado a Enrique Iglesias ya no parece nuevo. Desde que el cantante español y su pareja, la extenista rusa Anna Kounikova, fueron padres de mellizos a mediados de diciembre de 2017 los dos han cambiado su forma de ser y también su forma de mostrarse al público.

 

Antes, la discreción reinaba sobre su vida privada; ahora, ambos presumen orgullosos de sus pequeños y no dudan en plasmarlo en las redes sociales. Y tan grande es el amor que el intérprete de Bailando siente por sus bebés que, reconoce, le cuesta mucho separarse de ellos para continuar con sus giras y compromisos profesionales. “Ahora que tengo niños, que tengo bebés, me cuesta muchísimo viajar”, dijo Iglesias, de 43 años, en una entrevista con en el programa Un nuevo día, de la cadena de televisión estadounidense Telemundo. “Todo gira en torno a ellos”, añadió.

 

Iglesias y Kournikova, que blindaron su imagen durante el embarazo, han publicado diferentes fotografías con sus pequeños Lucy y Nicolás en Instagram o Facebook, casi siempre en su casa. Ya a mediados de junio, el cantante afirmaba sobre la paternidad, que “lo primero y más importante” para él “es ser un buen padre”. “Mi intención es educarles adecuadamente. Siempre que sean buenos niños, estén sanos y disfruten la vida…”. Para Iglesias, cuidar la exposición pública de sus hijos es un asunto prioritario, ya que en su infancia tuvo una gran presencia al ser hijo de Isabel Preysler y Julio Iglesias.

 

A pesar de la nostalgia que siente cuando está alejado de su familia, Iglesias ya tiene programados varios conciertos lejos de su casa en Miami para los últimos meses, y entre el 30 de septiembre y el 11 de noviembre actuará en Ucrania, Irlanda, Inglaterra, Bulgaria, Bélgica, Holanda y Francia.

 

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El cantante, que dará dos conciertos en el teatro Caesar Palace de Las Vegas los días 15 y 16 de septiembre en el marco de las celebraciones de la Independencia de México en la ciudad, aseguró que todavía le llama la atención el entusiasmo de sus seguidores. “Me sigue sorprendiendo que alguien me quiera tocar, que alguien espere en un hotel una hora, un día, para verme, para sacarse una foto conmigo, para darme un beso”, explicó.

 

Por eso, explicó, se acerca tanto a los asistentes, en su mayoría público femenino, durante los conciertos. “Me conmueve mucho”, subrayó para explicar que es una de las cosas que no han cambiado desde 1995, cuando salió en la escena pública con su canción Experiencia religiosa.