Ataque preventivo de EE.UU. a Corea del Norte sería “catastrófico”

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Un ataque preventivo podría ser una de las “cosas bastante severas” que el presidente Donald Trump dijo que está considerando respecto a Corea del Norte, pero es una medida con tantos riesgos que es una de las opciones menos probables.

Ni siquiera un “ataque quirúrgico” contra instalaciones nucleares y de misiles destruiría el arsenal norcoreano o impediría que su líder, Kim Jong Un, responda rápidamente con artillería de largo alcance que podría cobrar la vida de un gran número de surcoreanos en cuestión de minutos.

Entonces podría darse un enfrentamiento abierto. Y aunque el jefe del Pentágono, Jim Mattis, afirma que Estados Unidos dominaría, también cree que sería una “guerra catastrófica”.

El jueves en Polonia, Trump dijo que es momento de confrontar a Corea del Norte.

“No me gusta hablar de lo que he planeado, pero hay cosas bastante severas en las que he estado pensando”, dijo el mandatario. “Eso no significa que vayamos a hacerlas”.

Trump no mencionó cuales son las “severas” opciones que sopesa tras el lanzamiento de prueba de un misil balístico intercontinental por parte de Corea del Norte el pasado 4 de julio. El gobierno ha revisado su política en torno a Corea del Norte durante meses, y previamente declaró que la “paciencia estratégica” había fracasado. Washington ha mencionado la posibilidad de detener el flujo de capital para su programa nuclear y hacer que otros países se sumen a la presión diplomática y económica.

Pero Trump afirmó que sus asistentes no han descartado la posibilidad de un conflicto bélico contra un adversario que desafía abiertamente las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y amenaza a Estados Unidos.

“Es una pena que se comporten de esa forma”, comentó Trump, “pero lo están haciendo de una manera muy, muy peligrosa y se tiene que hacer algo al respecto”.

Trump se refería al lanzamiento de prueba del martes de un misil balístico que por primera vez demostró el alcance necesario para llegar a territorio estadounidense. El misil se lanzó en una trayectoria elevada, por lo que no llegó a Japón. Los analistas estadounidenses calcularon que si se hubiera lanzado en una trayectoria estándar de ataque, el misil pudo haber llegado a Alaska. Aseguraron